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Todos hemos tenido días difíciles, semanas difíciles.  Esta en especial fue una semana difícil para mí y por eso me he sentido muy motivada a compartir contigo 5 acciones que te ayudarán a salir adelante y fortalecida de estos momentos, que sin lugar a dudas, son parte de la vida misma.

1.Vive el duelo

 Muchas veces hemos escuchado que no debemos pensar en lo que nos ha causado dolor, tristeza y frustración, que pasemos la página y sigamos adelante. Y esto es ciertamente un buen consejo, pero para una segunda etapa.

En mi opinión, lo primero que debemos hacer es reconocer y respetar lo que estamos sintiendo: miedo, decepción, tristeza, dolor.  Quizás confiamos en alguien y esa persona nos decepcionó, quizás teníamos puestas nuestras esperanzas en algún proyecto y no ha salido como hemos querido o nos hemos enterado de alguna enfermedad que se nos ha presentado por sorpresa o tal vez  hemos tenido alguna dificultad en nuestro entorno, en nuestro trabajo, país, que realmente se escapa de nuestras manos y eso nos produce tristeza o dolor. Es normal que esto pase. Todos tenemos que lidiar con diferentes desafíos a lo largo de la vida, y lo más sano es comenzar reconociendo cómo esa situación nos ha hecho sentir. 

Decirnos no piensen en eso, o no sientas eso en el primer momento, a mí me hace recordar siendo mamá de 3 niños pequeños, en cuantas veces he escuchado a adultos decirles a los niños apenas se caen: párate eso no es nada, no llores, no te paso nada.  Cuando la primera pregunta, debería ser: ¿estás bien?, ¿te dolió? ¿Quieres levantarte?O darles un abrazo,y luego que les hemos dejado expresarse, si podemos animarlos diciendo: no te preocupes, mañana eso ya va estar mejor, esos raspones se curaran, si quieres puedes seguir jugando, vamos que valiente eres, sigue adelante…

Pero a veces pareciera que tenemos demasiado miedo al “monstruo” de la tristeza o del dolor y que pensamos que si lo dejamos entrar ya no se saldrá de nuestra vida, y realmente no es así.  Son emociones naturales, tan validas como la alegría, la dicha, la felicidad. Es más, para dar paso a estas emociones en nuestra vida, también tenemos que enseñarles a nuestros hijos a reconocer las emociones más tristes.  Esto es válido para los niños, pero también es muy válido para los adultos.

Así que mi primera recomendación es permitirte vivir tu duelo, y mientras más pronto mejor. Si sientes deseos de llorar, hazlo. Si quieres estar solo un rato, hazlo. Si quieres hablar con una amiga o amigo del tema, hazlo. Esta primera etapa será sanadora.  Y date un tiempo máximo para ello, pero date un tiempo.

2. Revisa tu diálogo interno.

Es muy importante este paso, porque este diálogo interno puede estar haciendo que estés viviendo un verdadero infierno en tu cabeza innecesariamente, ¿cuáles son tus pensamientos más recurrentes sobre esa situación en particular?, quizás te escuchas echándote la culpa por algo que hiciste, dijiste o permitiste.   

Esta capacidad de dialogar internamente que todos los seres humanos tenemos es muy valiosa, porque nos permite encontrar respuestas, analizar, encontrar soluciones a los problemas, crear y  fijar estrategias, pero a veces puede pasar que dentro de este dialogo interno estemos siendo muy duros con nosotros mismos.

Me gustaría compartir  algo que descubrí hace poco mientras leía un libro maravilloso que se llama Playing Big o jugar en grande, donde hablaban del Crítico Interno.  Este crítico interno es una parte de nuestra mente, que cumple con una función primordial de alertarnos de peligros, de mantenernos seguros, y bueno ha sido parte de la evolución del cerebro humano. Pero a veces creemos que este crítico interno somos nosotros, que es nuestra propia voz y realmente no es así.

¿Cómo reconocer si esos pensamientos que escuchamos en nuestra cabeza provienen de nosotros o es este crítico interno? generalmente, el crítico interno tiene pensamientos extremos sobre una situación, todo es blanco y negro, no hay matices, escuchas cosas como:  ¡esto es lo peor que me ha pasado!, o ¡nunca me recuperare de esto!, soy la peor madre o padre del mundo, ¡¡¡no sirvo para esto!!!, eres un desastre.  Es una voz muy negativa, cruel y sin tacto para decir las cosas.

Es interesante  porque los psicólogos afirman que no necesariamente cuando la escuchamos tiene nuestra propia voz, a veces puede tomar la voz de unos de nuestros padres, o figura importante durante nuestra niñez o en nuestra vida actual, un jefe, nuestra pareja, etc.

 La clave es que si  dentro de nuestro diálogo interno estamos escuchando que están entrando demasiados pensamientos negativos sobre la situación, que son pensamientos extremistas, date cuenta que realmente estos pensamientos no vienen de tu parte más racional sino de este crítico interno y puedes decirle: ¿sabes qué? se que tu función es protegerme, pero realmente no es tan grave.

Trata de acallar estos pensamientos más bien enfocándote en soluciones, o en lo positivo que puedes sacar  la situación y lo bueno que esta pasando en tu vida.

3. Mira el bosque. Amplia tu perspectiva.

Para mí esto es super clave, porque a veces cometemos el error de enfocarnos demasiado en la situación particular que nos esta afectando, tanto que dejamos de lado, o nos olvidamos de todo lo demás que esta pasando en nuestra vida que si nos está trayendo felicidad, y donde si están saliendo las cosas bien.

Es posible que nos esté afectando una situación particular en la empresa en la que trabajamos, algo personal o una situación del país, pero nos estamos olvidando que:

  • Que tienes salud.
  • Nuestros hijos están sanos.
  • Que nuestros padres están cerca y sanos, que todavía les tengo, por ejemplo.
  • Que tengo buena salud y energía.
  • Que tengo amigos que me dan su mano cuando los necesito.
  • Que tengo un techo donde vivir, etc. etc.

Cosas que damos por sentada, porque el que estén allí pareciera que es normal que sea así y sólo cuando las perdemos nos damos cuenta, oye que bueno hubiese sido que las disfrutará o valorara más. La típica frase: era feliz y no lo sabía.

Entonces, en este paso te invito a que dejes de enfocarte en esto que esta saliendo mal en tu vida, y enfoques tu energía, por un momento, en lo que si esta saliendo bien, en las cosas que has realizado que te hacen sentir orgulloso, en lo que te ha pasado o te está pasando que si te hace o te ha hecho sentir feliz.  Vas a ver como hasta tu propia respiración cambia, porque cuando nos enfocamos en sólo lo negativo, nuestra respiración, nuestra posición corporal, nuestra química interna, todo se ve afectado.

Recordar y enfocarte en lo que si esta saliendo bien, en todo aquello que estabas dando seguramente por sentado y que estaba trayendo felicidad en tu vida, te dará la fuerza mental y física para darte cuenta que esto por lo que estas pasando también pasará, que ya has superado desafíos de manera exitosa antes e inmediatamente tu cerebro empezará a pensar en posibles maneras de solucionar el problema o enfrentar esta dificultad, pero ya desde una actitud más positiva.

4. Habla con alguien. Cultiva una red de apoyo.  El valor del apoyo mutuo es muy importante, cultiva relaciones de amistad con gente que compartan tus propios valores e ideales. Somos seres sociales y es mágico lo que puede lograr muchas veces escuchar una palabra de apoyo, empatía o animo de las personas en quien confiamos. Valora y cultiva relaciones de verdadera amistad, y siéntete en la libertad de expresarles como te sientes y de pedirles ayuda cuando sientas que sólo nos puedes.  Recuerda No estás sola. No estás solo.

5. Y ahora ¿Cuéntame que haces tú para superar tus días difíciles?