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Hace unos días, estaba haciendo la tarea con mi hijo mayor Mathias (7), y de repente me preguntó: – Mamá y si tenemos que vivir así encerrados por muchos años, hasta que yo sea grande?

Me sorprendió su pregunta, pero le contesté: Mathi, no, la cuarentena va a terminar en algún momento y podremos salir, irás a tu colegio y al parque. Terminará cuando encuentren la vacuna y medicina y eso será pronto. (😔Confieso que fue lo mejor que se me ocurrió en ese momento)

A lo que el 👦🏻 me respondió: mamá pero yo no quiero que encuentren solamente la vacuna y la medicina, yo quiero que regresen a todas las personas que han muerto por el virus y 😢se le salieron las lagrimas.

Me sentí tan conmovida, 😥tuve que respirar profundamente y mis ojos se aguaron junto con el. Este niño ha sido mi más grande maestro.

En ese momento, el guión automático 🧠 en el que muchos adultos caemos, casi me impulsa a decirle amor pero no estés triste, estás personas están en el cielo, o evadir de alguna manera la tristeza que el sentía porque, aunque no vemos noticias frente a ellos en casa, es inevitable que nos escuchen en algunas conversaciones lamentar el fallecimiento de muchas personas por esta pandemia.

Sin embargo, lo que salió de mi alma fue: Mathi yo también quisiera que todas esas personas regresaran y que más nadie muriera 💔. Eso también me hace sentir muy triste como a ti e hice silencio. Nos quedamos abrazados. El lloro por unos segundos y a mi también se me salieron las lagrimas.

Luego se secó las lagrimas, respiro. Al ratico se separó y siguió jugando con sus hermanos.

A veces lo único que necesitamos del otro para sentirnos mejor, es que nos digan: yo siento lo que tú sientes, yo te entiendo. Es una manera de decirle a la otra persona, te veo, me importas, estoy aquí. Es válido lo que estás sintiendo. Esta bien que nos sintamos tristes o que sintamos dolor.

Construir la verdadera resilencia en nuestros hijos y en nosotros mismos parte por ser compasivos con nuestras propias emociones, permitirnos expresarlas y reconocerlas.

Recibe un abrazo grande.

Gracias infinitas por estar aquí. 🤗 .

Sigamos adelante.

Te envío un abrazo grande, todo estará bien. 

Miles de bendiciones y luz para ti.

Marysol