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El pasado mes empecé a leer un libro que realmente ha sido de mucha inspiración para mí: Amiga, deja de disculparte. Un plan libre de vergüenza para abrazar y alcanzar tus metas”. La autora es Rachell Hollis, una exitosa empresaria, conferencista y autora de dos NY Times best seller.  Realmente es una mujer, madre y empresaria admirable.

El libro menciona la regla 10-10-1 que me pareció realmente muy valiosa y creo que es el corazón del libro y hoy quiero compartirla contigo, pues estoy segura que aplicar esta regla en nuestra vida y volverla un hábito es la clave para poder desatar nuestro máximo potencial y hacer realidad la vida que realmente queremos vivir. Nuestros más grandes sueños. Es lo que más deseo para ti.

Todo inicia con una pregunta: ¿Qué pasaría si…? ¿Te has hecho alguna vez este tipo de preguntas? Yo me las he hecho en distintas etapas de mi vida, y seguramente también te ha pasado.

¿Qué pasaría si…?

…Si volviera a la universidad, si estudiara esa carrera que siempre he querido de una vez por todas, si emprendo un negocio, si acepto ese nuevo reto profesional, si cambio de carrera, si escribo un libro, si me voy de viaje, si me cambio de ciudad, si me caso, si tengo hijos, si me dejará de importar lo que otros piensen y decido vivir mi vida en mis términos …. etc,etc, etc…

Esos ¿qué pasaría sí?  son nuestro POTENCIAL tocando a la puerta de nuestro corazón y pidiéndonos tener el coraje de superar el miedo que hay en nuestra mente y nos mantiene paralizados.

Hay una pregunta que con frecuencia me hago, es una visión que viene a mi mente en momentos de decisión importantes: ¿Qué pasaría si eso que tanto deseas hacer, pero no has hecho aún por miedo, porque no es el momento perfecto, por el que dirán, por falta de recursos, por falta de tiempo, por falta de confianza… si estuviese destinada a funcionar, a ser un éxito?

Te cuento como yo me lo imagino, tengo una visión del final de mi vida, y pienso: ¿te imaginas que  cuando estés allí viendo hacia atrás tus mejores y peores momentos, Dios te muestra una película de lo que pudiste haber logrado, de lo que realmente pudo ser tu vida si sólo hubieses tenido la valentía de iniciar, de cambiar, de disfrutar, de arriesgarte más, de esforzarte más, de poner toda tu energía, amor, certeza y esfuerzo en ese sueño?

¿Qué pasaría si tuvieses la certeza?

¡Imagínate que esa idea inspirada que tienes en tu corazón si estuviese destinada a funcionar! ¿Que pasaría si ese sueño que tienes en tu mente desde hace tanto tiempo si tuviese el potencial de materializarse?

 ¿Qué pasaría  si confiáramos en que esa idea inspirada que tenemos, es Dios tocando a nuestra alma y recordándonos cuál es nuestro propósito en este vida?

Tu potencial es un regalo de Dios, de eso estoy convencida y esas ideas inspiradas es Él, dándote señales de cuál es verdaderamente tu propósito en esta vida.

Quiero presentarte la  regla 10-10-1 que Rachel Hollis ha aplicado en su vida por muchos años y hoy quiero invitarte a que iniciemos juntos este nuevo hábito en nuestra vida. Tengo el presentimiento que seremos testigos del mayor impulso que podremos dar a nuestra vida.

  • Define la visión ideal de tu vida en 10 años. ¿Dónde y cómo te gustaría verte en 10 años? Cierra los ojos e imagínate la mejor versión de ti mismo, imagínate una década más adelante y tú estás viviendo la mejor vida ideal para ti.  Sueña grande y no pongas ninguna restricción, si tu mente te dice que no es posible, no le hagas caso, permítete soñar en grande.   ¿Cómo te ves? ¿Cómo son sus días? ¿Cómo les hablas a las personas que amas? ¿Cómo eres amada/o? ¿Qué ropa usas? ¿Cómo es tu casa? ¿Cómo es tu salud? ¿Cuál es tu actitud? ¿Dónde vas de vacaciones? ¿Cuál es tu situación financiera? ¿A qué te dedicas? Se tan especifico como puedas y recuerda No es tiempo de ser realista, es tiempo de pensar tan grande como puedas. Escribe esta visión.
  • Escribe 10 sueños, sólo 10 que, de hacerse realidad, harían realidad la visión que tienes de tu vida en 10 años. Por ejemplo, si tú ves un futuro que es completamente libre financieramente, quizás tu sueño es tener un ingreso a través de tu propia empresa de 5 o 6 cifras anuales, o ser completamente libre de deudas. Quizás parte de tu visión es verte saludable y enérgica, entonces tu sueño quizás sería convertirte en un corredor de maratones o practicar alguna disciplina física de manera constante. Quizás es nuestra visión nos vemos con una familia hermosa, esposa/o, hijos, por lo tanto, puede ser que uno de los sueños que respalden esta visión es ser una esposa/o o madre/padre extraordinario, presente y amoros@.

Ahora la clave de la regla es que estos 10 sueños debemos escribirlos cada día, antes de acostarnos, como si realmente fueran realidad. La idea de estos es recordar a nuestra mente quien debemos ser, quien estamos llamados a ser y permitirle que nos ayude a encontrar maneras, con nuestra creatividad, inteligencia y acciones de hacer realidad nuestros sueños.

Algunos ejemplos podrían ser:

yo tengo un millón de dólares en el banco.

yo soy una extraordinaria corredora de maratones.

yo soy una persona libre de deudas.

yo soy una prestigiosa autora.

yo soy una esposa extraordinaria.

yo soy una madre excepcional.

yo tengo vacaciones excepcionales cada año.

yo soy una persona muy afortunada y feliz.

Yo soy una empresaria exitosa.

Yo soy la mejor maquilladora de mi ciudad.

Yo soy una gerente extraordinaria.

Yo soy la mejor chef de mi país.

Yo tengo abundantes ingresos pasivos.

Yo soy una inversora exitosa.

Yo soy una persona con una salud perfecta y llena de energía.

Yo estoy rodeada de personas inspiradoras, exitosas y que me apoyan a ser mejor cada día y lograr mis sueños. 

Ahora pregúntate con total sinceridad, ¿cuál de estos sueños te haría hoy estar más cerca de tu visión? ¿cuál te apasiona más? ¿con cuál late más tu corazón hoy?

  • Escoge un sueño y ¡ve por el!

¿Por qué no escoger más de uno? Porque para cumplir nuestros sueños, sobre todo si son tan importantes y prometedores como deseamos, necesitamos enfocarnos. Dispersarnos en varios a la vez, sólo nos hará sentir abrumados y además no nos permitirá ser tan efectivos como deseamos. El error más común que cometemos en nuestra vida, es enfocarnos en demasiadas cosas a la vez. No tener claridad.

Si realmente queremos conseguir un sueño, debemos dedicarnos a él con todas nuestras fuerzas. Dividir nuestra atención es dividir nuestras fuerzas, energía y concentración.

Entonces no decidas escribir ese libro mientras emprendes tu restaurante o tu compañía de ingeniería, atender a tu bebe recién nacido,  mientras además tratas de volverte un atleta de alto rendimiento y  estudiar una nueva carrera. Ya la vida misma nos exige establecer prioridades y dedicar tiempo a cosas que son parte de nuestras responsabilidades diarias. Por eso el tiempo que puedas dedicar a la realización de ese sueño, no lo disperses, concéntralo en ese sueño en particular y una vez sientas que ese ya va caminando sólo, da paso al siguiente.

Espero de todo corazón que esta información sea de tanta utilidad para ti como ha sido para mí.

¡Te mando un abrazo grande!